Que tengas un buen día, querida Arlenne, amiga íntima de todos mis andares!
Para no pasar por este día como si nada, que mi teléfono celular ha recibido bellos mensajes desde tempranísimo, hablemos hoy de los amigos nuevos, vale? Que sí! Que vale!
María Elena Walsh tiene una canción que dice: "un amigo nuevo no es lo mismo, Pepe, nos quiere por la mitad". Me acuerdo el enojo que me produjeron esos versos!
Yo soy un árbol casi sin raíces que ha recorrido su vida plantándose en diversos sitios, por el tiempo que el árbol estuviera florecido. Qué hubiera sido de mi alma, Arlenne, sin los amigos nuevos?
No es cierto que un amigo nuevo te quiera por la mitad; porque te quiere así, sin preguntar nada, con lo que sabe y con lo que no sabe, con todo y con todos! Te mira la mirada y te recibe, sin más, en desventaja con los viejos amigos que saben toda tu historia, con brillos y oquedades.
Lo sabes mejor que bien, Arlenne.
A mí, que soy una desavenida de los caminos convencionales, irredenta habitante de cornisas, con alma de gorrión, vaga y malentretenida, investigadora de atajos; que no me ha puesto en caja ni algún encuentro cercano con la Parca, los Amigos Nuevos me han alimentado la vida con la buena leche del que te abraza la tristeza y celebra tu alegría sin mas nada que saber que tu llanto y tu risa.
Así que esta mirada agradecida brillante de emoción es para mis queridos Amigos nuevos, por la puerta abierta.
Que los viejos Amigos, tambien los sabes, Arlenne, caminan siempre a mi lado.
imagen: Juego místico-Marco Antonio Valeriano











